Desde el punto de vista médico, la lactancia materna es indiscutiblemente la mejor opción para el cuidado de nuestros hijos. Así lo avala la Organización Mundial de la Salud, que reconoce sus innumerables beneficios. Es más, también resulta beneficiosa para el cuidado de las propias madres, que se recuperan mucho mejor del parto y previenen enfermedades futuras cuando optan por amamantar en exclusiva a sus bebés.

Sin embargo, las exigencias laborales, la realidad social y el exceso de opinión externa, muchas veces dificultan este proceso natural. ¿Te gustaría que habláramos de ello? Acompáñame en este vídeo y te cuento un poco más.