¿Piensas que dormir es una pérdida de tiempo? ¿Te levantas habitualmente cansado? ¿Tal vez padeces ese insomnio que te hace despertar a una hora fija de madrugada? En cualquiera de estos casos, estás a punto de leer algo realmente importante para ti.

Y es que el sueño no es una pérdida de tiempo. ¿Sabías que Shakespeare lo llamó “la suave enfermera de la naturaleza”? Cuando dormimos las horas necesarias y lo hacemos “bien”, el arte de dormir se convierte en nuestro mejor aliado, nos hace ganar años de vida y, sobre todo, calidad. Porque, cuando mentamos al sueño, hablamos de otra gran fuerza generadora de salud que poseemos.

Seguro que en alguna ocasión has podido comprobar los estragos que hace en tu bienestar pasarte varias noches en blanco o cómo sufrimos cuando padecemos jet-lag: cuando nuestro ritmo de sueño se altera porque el huso horario externo es diferente, todo nuestro cuerpo se pone patas arriba. Pues bien, hoy en día dormimos tan mal en general, que estamos padeciendo un jet-lag permanente sin necesidad de viajar.

Pero, es más, ¿te has planteado alguna vez por qué cuando estamos enfermos el cuerpo nos pide dormir? ¿Y sabes por qué tras varias noches de insomnio te encuentras más irascible, malhumorado y con hambre a todas horas? ¿Alguna vez pensaste por qué cuando dormimos bien, tenemos la sensación de habernos ”deshinchado”?  ¡Quiero mostrarte la importancia que tiene conquistar un sueño de calidad para tu bien-estar!

Podemos afirmar que el sueño es un promotor de salud en sí mismo y un catalizador de bienestar, ya que es el biorritmo-REY: el sueño ordena, coordina y armoniza el resto de los biorritmos que suceden en nuestro cuerpo. Durante la noche, mientras dormimos, sucede toda una danza de biorritmos hormonales y de otras sustancias que nos permiten tener calidad de vida al día siguiente; calidad de vida en forma de energía, fertilidad, un estado de ánimo alegre y positivo, buena memoria o un sistema inmune fuerte y sano, entre otras cosas. Por ello, cuando nuestro sueño es bajo en calidad o en cantidad, los síntomas que empiezan a manifestarse son múltiples: catarros frecuentes, problemas en la piel, engordamos o “nos hinchamos”, tenemos más hambre de lo habitual, nuestro estado de ánimo está más deprimido o irascible, padecemos más contracturas musculares o lapsus de memoria, además de un largo etcétera.

Quiero acercarte al mundo mágico y generador de salud de Morfeo. ¿Qué puedes hacer para mejorar tu sueño cada día? ¿Qué pequeños cambios en tus hábitos diarios puedes introducir para conseguir sacar el máximo rendimiento físico, mental y emocional a tus horas de sueño? Te animo a estar atento a los consejos que irás encontrando en este espacio, para poder elaborar un buen plan de acción del sueño.

Recuerda: una nueva salud está únicamente en tus manos, y puedes hacer muchas cosas para mejorar la gran fuerza generadora de salud que hay en ti durmiendo con calidad.