¡Hola! ¿Sabes cuál es la pregunta que con más frecuencia me hace la gente?: “Si tuvieras que empezar por cambiar un hábito de vida, ¿por cuál empezarías?”

Y la verdad es que con las vidas que llevamos tan ajetreadas, con tanta rapidez y de tanta intensidad, sin ninguna duda empezaría por cuidar nuestra energía. ¿Y cómo puedes hacerlo? Pues tan fácilmente como ordenando la cama y la cocina.

A mí me funciona, por ejemplo, hacer 5 comidas al día. De esta manera consigo llegar a la noche con unos niveles de cortisol mucho más bajos, y así evito ese típico despertar de las 4:05 que tanto nos incordia. Empezar por un buen desayuno, con tu pan integral, tus tostadas, tu fruta, tu tomate… En las comidas principales (como la comida o la cena) olvídate ya de esos menús completos y vete a un plato principal donde lo incluya todo: algo de verde, algo de cereal, algo de proteína…

Y sobre todo lo que mejor me funciona es, por la noche, la práctica de una meditación -o de una respiración consciente o de una relajación-, que me permite desconectar de todo el ruido del día y entrar en el sueño para que sea mucho más reparador y mucho más profundo.

Verás que es muy sencillo. Yo te animo a que te pongas en marcha cuidando tu energía. ¡Nos vemos en la próxima!